¿Guerra comercial entre China y Europa?

En esta entrada vamos a abordar la pregunta de si habrá una guerra comercial entre China y Europa en 2024 que tiene como causa principal las medidas proteccionistas impuestas por la Unión Europea y Estados Unidos a la importación de automóviles elléctricos chinos.

El origen del conflicto

La industria del automóvil siempre ha sido un sector muy sensible tanto en la Unión Europea como en Estados Unidos.

Esto es así principalmente debido al beneficio económico que genera pero sobre todo a la cantidad de trabajadores (propios, subcontratados o de proveedores) a los que emplea.

Por ello , a finales del siglo XX,, la llegada masiva a los mercados occidentales de vehículos japoneses o coreanos conllevó la rápida adopción de fuertes medidas proteccionistas como la subida de aranceles o el establecimiento de cuotas de importación. Ambos países lograron vencer estas barreras tras duras negociaciones y creando o comprando fábricas en Europa para conseguir que sus vehículos no fueran considerados como importados.

Por otra parte, China ha conseguido en los últimos 15 años «obtener el monopolio» en la fabricación de productos de diferentes sectores : maquinaria, herramientas, componentes diversos, juguetes, dispositivos electrónicos, etc.

Sus costos de producción imbatibles han hecho cerrar a miles de empresas competidoras en Europa y Estados Unidos.

Así, actualmente ambos bloques dependen de China para el suministro de miles de productos industriales y de consumo ya que no existen alternativas de fabricación en su territorio.. Este hecho sirve de aviso al sector del automóvil.

Un sector en alza

El sector de los vehiculos eléctricos ha pasado de ser, en poco más de 5 años. algo testimonial en la industria mundial del automóvil (De hecho, en 2017 no disponían ni siquiera de código propio de clasificación arancelaria ) a suponer más de un 30% del total de sus ventas, y con la previsión de que en los próximos años esa cuota aumente considerablemente.

Dentro de este segmento, los automóviles chinos, con estándares de calidad parecidos a los de otras marcas mundiales, tienen un precio en el mercado sensiblemente inferior al de su competencia europea o norteamericana. Esto supone una gran amenaza para la continuidad de marcas y fabricantes europeos y estadounidenses, y por consiguiente, para el empleo que estos generan en su territorio.

Por ello, tanto la Unión Europea como Estados Unidos vuelven a establecer fuertes barreras arancelarias para evitar que los fabricantes chinos lleven a la industria occidental del automovil a su reducción o desaparición

¿Guerra comercial entre China y Europa?

Una situación compleja

Sin embargo, en una economía tan globalizada como la actual, la imposición de este tipo de medidas puede tener consecuencias imprevistas. Por una parte porque hay empresas automovilísticas chinas que han adquirido marcas y fábrcas europeas (como por ejemplo la sueca Volvo) y empresas estadounidenses como Tesla que fabrican en China. Pero además, gran parte de los suministros y componentes de la industria europea o estdounidense del automovil es de fabricación china y tiene dificil sustitución.

También hay que tener en cuenta que China puede imponer medidas recíprocas en otros sectores como el agrícola o ganadero, empeorando aún más las perpectivas de sectores que hace pocos meses se reividicaban en la mayoría de los países europeos.

Otro punto a considerar son las inversiones millonarias del gigante asiático en empresas, sectores y países de la Unión Europea, que podrán verse afectadas en el caso de un empeoramiento de las relaciones comerciales

Un momento clave

Estamos a pocos meses de unas elecciones inciertas en Estados Unidos, donde el populismo arrastra a los candidatos a proponer soluciones simplistas e inmediatas.

En la Unión Europea, el conflicto de Ucrania aún lastra la economía de los diferentes países miembros, aumentando la precariedad en el empleo y conduciendo a un auge de la extrema derecha, no sólo en las instituciones comunitarias, sino en la de los propios países miembros.

Por ello estas medidas comerciales tienen un transfondo política muy importante.

Estados Unidos y la Unión Europea jurstifican esta subida arancelaria como respuesta a China por subvencionar a sus empresas para que vendan más barato, es decir de hacer dumping. Aunque sea cierto, este argumento es dificil de probar y puede ser igualmente utilizado por China para establecer una subida arancelaria similar en productos agroaliimentarios, ya que por ejemplo , parte de la ayuda que ofrece la Unión Europea a los productores de vino (OCM) incluye ayudas a la venta del vino en marcados como China.

¿Y que papel juega la OMC en el conflicto?

Una de las funciones principales de la organización mundial del comercio (OMC) es resolver diferencias entre países o bloques, atendiendo a unas reglas o principios justos . Por ello, precisamente para dar garantías a su análisis, sus procedimientos y resoluciones no son inmediatos.

La entrada de Rusia y China en este organismo a principios de siglo supuso un impulso a su función como regulador del comercio internacional. Sin embargo, el que los bloques económicos más importantes a nivel mundial impongan medidas proteccionistas en lugar de someter este tema al arbitraje de la OMC debilitará sin duda la imagen y autoridad de este organismo en conflictos comerciales posteriores.

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